Testigos silenciosos: Historias detrás de los objetos de la Colección del Museo
TESTIGOS SILENCIOSOS:
Historias detrás de los objetos de la Colección del Museo de Yad Vashem
FUENTE:
http://www1.yadvashem.org/yv/es/exhibitions/bearing_witness/homepage.asp
“Compré este libro de oraciones en Auschwitz en 1944. Lo recibí de un preso ruso a cambio de una porción de mi ración diaria de pan. Él me acompañó a lo largo de todo mi trayecto de sufrimiento en campos de concentración y de muerte en Alemania. Hoy entrego a Yad Vashem en Jerusalén este libro de oraciones único, como un recordatorio para las futuras generaciones y en memoria de mis padres David y Malka Koplovich z”l, los padres de mi esposa Shlomo y Zehava Weiss z”l, mis hermanos y hermanas y todos mis familiares asesinados durante la Shoá.”Zvi Kopolovich, Holón, Israel
18 de jeshván de 5750 – 16 de noviembre de 1989
NIÑOS EN EL HOLOCAUSTO
Un millón y medio de niños fueron asesinados en el Holocausto. Aquellos que sobrevivieron contra todas las probabilidades, ya sea por astucia o por pura suerte, perdieron su niñez y debieron madurar rápidamente. Aun cuando sus familias conseguían evadir a los nazis, moviéndose constantemente, los niños se veían lanzados a un ambiente de continuos cambios, lleno de peligros.
Los objetos aquí presentados relatan las historias de niños cuyas experiencias fueron tan variadas como sus destinos, diferentes en cuanto a lugares y circunstancias.
EL REMANENTE QUE SOBREVIVIÓ
Para el remanente que sobrevivió, los seis años de la guerra fueron seguidos por un largo y arduo camino a la rehabilitación. Hubo quienes no lograron recuperarse y reanudar sus vidas. Otros, armados únicamente con un espíritu indomable, lograron construir de entre las ruinas una nueva existencia.
Los objetos de esta sección extienden un puente entre el Holocausto y la resurrección, en muchos casos evocando la creación del Estado de Israel.
UN RECUERDO PRECIOSO
El vestido de compromiso de Rajel-Freida Kudlowicz asesinada en Treblinka
Rajel Brandmesser
Rajel-Freida Kudlowicz, nacida en 1910, se casó con Yeshayahu Brandmesser aproximadamente dos años antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial. La pareja vivía en Ostrowiec, Polonia.
Después de perder su primer hijo debido a una enfermedad, Rajel volvió a quedar embarazada. Su hija Guitele nació sólo cuatro meses antes del estallido de la guerra.
El administrador del molino de harina propiedad de la familia, Henryk Malkiewicz, les propuso esconderlos en su casa en la cercana aldea Stoki Male. Después de la gran aktion en Ostrowiecz en octubre de 1942, los hermanos de Rajel, Henya y Shamai, y otros dos familiares, se refugiaron en la casa de Malkiewicz.
La madre de Henryk sugirió al matrimonio Brandmesser entregarle la niña para criarla como su nieta, mientras ellos permanecían escondidos. Los padres se opusieron porque no tenían intención de separarse de su hija y no se sumaron al escondite. Un tiempo después los que estaban escondidos debieron abandonar el refugio por temor a ser delatados. Antes de hacerlo Henryk les consiguió un nuevo lugar de refugio y siguió ocupándose de sus necesidades. Después de la guerra Henryk Malkiewicz recibió el título de Justo de las Naciones por sus acciones.
Al finalizar la guerra los hermanos de Rajel emergieron de su escondite y regresaron a su hogar. Un vecino polaco les devolvió algunas sus posesiones que tenía guardadas en su casa, entre ellas el vestido de compromiso de Rajel. Sólo después de un tiempo se enteraron los hermanos que Henya, Shamai y la pequeña Guitele habían sido capturados y deportados en noviembre de 1942 a Treblinka, en donde fueron asesinados.
Colección de Objetos de Yad Vashem
Donación de Sara Silman, Tel Aviv, Israel
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